La ley del camaleón Nunca, como en los últimos años, el mundo ha cambiado de hábitos tan rápido. La educación es ahora especializada, las bibliotecas y los documentos están al alcance del escritorio, los elementos de diversión y de trabajo ahora son pantallas que conquistan la atención de millones de personas. Atraer una persona para entablar una relación laboral, de amistad o amorosa se logra a la distancia e inclusive se habla con más intensidad del sexo virtual. Ahora la falta de tiempo, la permanente ansiedad por lograr una mejor vida material, la alimentación rápida y vivir permanentemente en espacios reducidos, es una constante que identifica a las personas de la era del siglo XXI. Empresas grandes y pequeñas miran como ampliar los horizontes de sus negocios y las fronteras ya no son un límite. Por ejemplo, empresas de otros continentes han ingresado de manera frontal al sector de los supermercados, las ferreterías, el bancario, la telefonía y hasta la óptica en América Latina. Así que hábitos, formas de hacer negocios, intereses de vida y prácticamente todo ha cambiado. El Camaleón se convierte entonces en un ejemplo a seguir. Su capacidad de cambiar en el momento oportuno aumenta la probabilidad de vivir. Le permite al mismo tiempo defenderse, atacar y desempeñarse con mayor libertad. El comerciante y empresario del sector óptico está OBLIGADO a cambiar de lo contrario corre el gran riesgo de DES APARECER.